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La antigua iglesia románica de Las Navas de Buitrago

 A cualquier visitante que tenga conocimientos se le antojará una sencilla obra del siglo XVII, a tenor de las cuidadas formas de su espadaña, de buena factura en mampostería y ladrillo. Nave única, sacristía en añadido completando la fachada Sur, la que cuenta con el acceso al templo, cubierto por un pequeño atrio de tiempos recientes y poco más. La cabecera, poco visible desde el exterior, a causa de un vallado, marca la nota discordante, siendo de planta semicircular. 

iglesia NBuitrago interior

 

El interior nos da más pistas, y entonces, sí: Estamos ante una iglesia románica cuyos orígenes se remontan a la segunda repoblación cristiana en la sierra madrileña, es decir, una vez que se asentaron las primeras gentes de frontera, en el siglo XII, tras la seguridad conseguida después de la batalla de las Navas de Tolosa en 1212. Durante esta época, andando los siglos XIII y XIV, se levantaron numerosas iglesias románicas en la sierra, la mayoría de planteamiento arquitectónico muy sencillo: Nave única con espadaña a los pies y ábside en cabecera, como las que aún conservan parte de su tipología en bastantes pueblos: Piñuécar, Navalafuente, Venturada, Mangirón, etc.

 

 

Vista del interior, donde se aprecia la planta original románica de nave única y ábside semicircular. Su sencillez no plantea la separación de espacios por un arco triunfal. 

Esta primitiva iglesia románica no poseía muros de gran altura, siendo más bien chata, sufriendo en el siglo XVII un recrecimiento de la nave en altura. En el enlucido exterior (la mampostería original no es visible) se aprecia un pequeño abombamiento en el sector Norte del ábside que correspondería con la original cornisa, casi a mitad de camino. Sería necesario practicar una cata mural para confirmarlo. Debió poseer una sencilla espadaña, sin pretensiones, desaparecida cuando se acometió su reforma en el siglo XVII, y de disponer de datos sobre catas en el suelo, seguramente averiguaríamos que también se amplió en longitud. 

 

 

Una pila de agua bendita de tipología románica.

Pila bautisma NBuittrago

 

En la entrada, flanqueada por murete de ladrillo en el interior y resuelta con arco sencillo de medio punto en el exterior encontramos a mano derecha una pila de agua bendita que podría ser original de la primitiva iglesia románica. Está muy bien conservada y mantiene todos sus elementos. El primer cuerpo del basamento es de forma octogonal, seguido de otro cuerpo de dos molduras circulares y fuste sencillo sin ornamentación alguna. La copa, con estrías lobuladas, de poca arista, es de tipología románica (aunque también se recurrió a esta ornamentación en el siglo XVIII pero con contornos más marcados) así como las suaves formas del brocal, cuyo borde es redondeado y con poco voladizo, mucho más románico. 

Especulando sobre el pórtico original (el actual corresponde a la reforma del siglo XVII) no es descabellado pensar que debió responder a la tipología repetitiva de otras iglesias románicas tardías de la Sierra Norte, como la de El Berrueco, consistente en dos o tres sencillas roscas de ladrillo, que fueron sustituidas por el arco pétreo que hoy contemplamos. En la cara interior del acceso aún se mantiene el ladrillo, aunque no sea el original. 

En el exterior, el elemento más destacable es la espadaña, de típicas líneas barrocas, también frecuentes en otros ejemplos de este estilo que se dan en la Sierra Norte de Madrid, como la iglesia de San Miguel Arcángel en La Hiruela. El frontón alabeado, que se soporta sobre cornisa de arista recta, está flanqueado por dos pequeños pináculos en forma de pirámide truncada, rematados con pequeños bolones. En su parte superior hay otro pináculo más y su correspondiente bolón, esta vez apoyado sobre cono truncado. Los ojos de la espadaña se resuelven con dos arcos de medio punto, encintados en ladrillo y no demasiado alargados. Bajo ellos, un óculo de grandes proporciones y en el cuerpo más inferior otro vano, esta vez de líneas rectas, ambos enmarcados en sillar, combinando el resto del paramento, ladillo y mampostería, muy al estilo de la época, a modo de fajas y cuarterones. 

Se sabe del expolio que esta iglesia sufrió durante la invasión napoleónica de 1808 y también que durante la Guerra Civil de 1936-39 tuvo las funciones de taller mecánico para vehículos militares. Una losa de grandes proporciones tapa lo que entonces fue el foso de dicho taller. 

Apenas existen referencias al pasado románico de esta iglesia, que no aparece en la Enciclopedia del Románico. Madrid, editado por la Fundación Santa María la Real (magnífico trabajo) pero sí se menciona en la obra de López de Silanés El Románico en Madrid, cuyo estudio es de gran valor. Sin embargo, no se hace mención alguna a la pila de agua bendita, quizás por no haber podido acceder al interior. 

 

 

José Manuel Encinas Plaza 

Maquetista / Arqueólogo.

 

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Modificado por última vez en Sábado, 03 Septiembre 2022 19:01

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