La Sierra en el punto de mira

La Sierra en el punto de mira (36)

La Sierra en el punto de mira
Esta nueva sección pretende que la Sierra de Madrid se convierta en el punto de mira sobre multitud de aspectos relacionados con la historia de su paisaje y de sus habitantes. Un punto de mira y de encuentro no solo entre especialistas de diferentes disciplinas, sino también de cuantas personas estén interesadas en el desarrollo histórico de sus localidades o del amplio ámbito geográfico que nos ocupa.

Para ello, mensualmente, fijaremos nuestra atención en los paisajes rurales y urbanos, elementos arqueo-históricos, tradiciones, leyendas o personajes singulares que merezcan ser conocidos por su singularidad, y especialmente cuando merezca su salvaguarda y protección.
Los artículos no deberán sobrepasar las 3 páginas, en formato Word, con un cuerpo de letra 12, debiéndose enviar al correo:

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

PRESENTACIÓN 

Cuando solicité una nueva colaboración a mi buen amigo José Manuel Encinas Plaza, en su estrecha y desinteresada colaboración que viene desarrollando para esta sección de “La Sierra en el punto de mira”, la verdad es que me sorprendió gratamente. He explicitado su actitud “desinteresada” porque simplemente lo que nos va a aportar, a lo largo de una docena de entregas, aproximadamente, viene a ser un libro, centrado en un tema escasamente destacado en la amplísima bibliografía que trata sobre la Guerra Civil española, como es la cuestión de la aviación y, en concreto, los aeródromos que utilizó el Ejército Popular republicano en estos pueblos de la sierra madrileña, precisamente, a los pies del atrincheramiento entra las líneas de ambos contendientes. 

Como respuesta a la evidente escasez de turistas en nuestro municipio, últimamente oigo a locales del pueblo -con demasiada frecuencia y tristeza- comentarios del tipo: “¿Y aquí quién va a venir, si Colmenar no tiene “ná”? Cuando lo dicen, sonrío… y pienso, no sin cierta ironía y perplejidad, en cuánto cambiaría el panorama si estos colmenareños conociesen, comprendiesen y abrazasen tan rico patrimonio. Porque pensamientos de este tipo perjudican, y mucho, el estado actual y la supervivencia de nuestros bienes histórico-artístico y culturales, ya que no podemos amar y defender aquello que no apreciamos, seguramente por desconocimiento. 

“Estimados vecinos de Colmenar Viejo: Ante todo, Felices Fiestas y Próspero Año Nuevo”. 
¿Qué fue del Plan de Revitalización del casco antiguo?
A la memoria de Fernando Colmenarejo Berrocal, que soñó con un proyecto de desarrollo para Colmenar Viejo. 
Con el encabezamiento de este artículo, en plena campaña preelectoral, el equipo de gobierno del Partido Popular de Colmenar Viejo se dirigía a toda la población con motivo de la presentación del Plan de Revitalización del casco antiguo. Un casco que consideraban “olvidado”, y que, por ello, había que “devolverle la vida, tanto sociocultural como económicamente”.

A la memoria de Antoni Benaiges, y a los miles de maestros que se prometieron a sí mismos educar en valores solidarios 
El pasado viernes 10 de noviembre se estrenó la película “El maestro que prometió el mar”, de Patricia Font, interpretada por Enric Auquer y Laia Costa, protagonistas que encarnan al maestro catalán Antoni Benaiges y a Ariadna, una mujer que busca con ahínco los restos de su bisabuelo desaparecido en la guerra. Son por tanto dos historias en tiempos muy diferentes que convergen en la figura del maestro republicano, asesinado en los inicios de la Guerra Civil española. Precisamente sobre su historia, además de la película, también se ha escrito un libro, un comic e incluso una obra de teatro. 

Qué es una dehesa boyal.
La Dehesa es un espacio actualmente protegido, adaptado por el hombre, para su aprovechamiento agropecuario. Es decir, que la mano del hombre cambió el paisaje original por otro más bello si se prefiere, conformando un espacio abierto donde los árboles dispersos tenían la función primaria de retener la capa superficial del terreno, evitando la erosión y mantener los pastos.

Este año, 1923, como en otros muchos años de la historia de la Plaza de Toros de la Corredera, el Ayuntamiento de Colmenar Viejo hubo de ser el empresario ante la falta de concurrencia de empresas para ofertar por la adjudicación. En las condiciones para ser adjudicatario no se establecía ningún tipo de subvención y se exigía un canon por utilizar un inmueble público. Lo intentaron por dos veces, en el mes de abril y en el mes de mayo; pero nada. El alcalde en esos momentos era Vicente del Valle y en España reinaba Alfonso XIII, y presidía el que sería el último gobierno constitucional de este rey, el liberal Manuel García Prieto.

El tren, o la maquinilla, como así solía llamarse popularmente, llegó a Colmenar Viejo en 1911, tras no pocas vicisitudes, gracias a la iniciativa de Arturo Soria. Ello constituyó un antes y un después en la historia de nuestro pueblo. Bueno, lo de pueblo, ya deberíamos ir modificándolo por otra modalidad urbanística de mayor calado, lamentablemente para quienes apreciamos vivir con el sabor de lo rural. 

 LAS MUJERES NO PRIVILEGIADAS Y MARGINADAS.
EL CAMBIO Y LO QUE QUEDA POR CAMBIAR.

Continuamos conociendo a las mujeres del Real de Manzanares. En esta ocasión veremos a las campesinas, pastoras, aldeanas, sirvientes, mujeres del pueblo llano. Y también a aquellas que eligieron un camino diferente, al margen de las convenciones y normas sociales y morales. Finalmente, se hablará de los tímidos avances de la mujer en la Edad Moderna que fueron llevando a la conciencia en la desigualdad por el género y a la lucha por la igualdad de derechos y obligaciones. Como remate, conoceremos a las figuras femeninas que poseyeron, y poseen hoy, hoy el Ducado del Infantado.

Mujeres villanas, las que viven en las Villas y aldeas del Real de Manzanares Las campesinas y plebeyas tenían una vida dura. Como las nobles, su principal misión era atender su casa y a sus hijos, pero a diferencia de ellas, lo hacían sin ayuda externa.

 

CONTINUAR EN FORMATO PDF

Parte 2. LAS MUJERES PRIVILEGIADAS: NOBLES Y MONJAS

Continuando con el tema de las mujeres del Real de Manzanares, abordaremos ahora los diferentes grupos de mujeres que podíamos encontrar en esos momentos del final de la Edad Media y el principio del Renacimiento, cuando el Real se convertía en un territorio con recursos, rentas, riquezas y castillos.

Socialmente hay varios grupos de mujeres: nobles, campesinas, monjas y mujeres marginales. En esta ocasión nos centraremos en dos de ellos, los de las mujeres privilegiadas de la nobleza y las religiosas. También veremos cómo ese supuesto privilegio no siempre era así.

La mujer noble

La mujer noble cuida de sus hijos y se ocupa de su educación. Se añade el cuidado de su casa, el gobierno sobre su servicio y la gestión de la economía doméstica. Estas tareas se veían ampliadas a la atención de su hacienda cuando enviudaban o si estaba el marido ausente, ambas circunstancias eran muy frecuentes, pasando ellas a administrar los bienes de su casa y de sus hijos. Hubo casos en los que tuvieron un gran poder social, pero no oficial. Como educadoras, trasladan los saberes que poseen. Algunas son instruidas y leen, escriben, saben algunos idiomas, algo de ciencias y música. Se les enseñan también buenos modales y a dirigir la casa y no se les permite participar en política. Las universidades estuvieron prohibidas para ellas.

Las mujeres de clase alta eran utilizadas como moneda de cambio en matrimonios que buscaban fines políticos, económicos, sociales o estratégicos. Eran transmisoras de la dote, pero, por ley, esta dote pertenecía al padre, al marido tras el matrimonio o al hijo si enviudaban. Ellas no podían disponer de sus bienes, solo los transferían.

 

CONTINUAR EN FORMATO PDF

PARTE 1. CONOCIENDO A LAS MUJERES DEL REAL DE MANZANARES

El día 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer. Conmemora la lucha de las mujeres por llegar a la igualdad de participación y derechos. Esta lucha comienza con la Revolución Francesa cuando las mujeres empiezan a ser conscientes de que, además de sufrir desigualdades sociales, sufren otras por el mero hecho de ser mujeres, por su género. Hoy, legalmente, las mujeres tenemos los mismos derechos y obligaciones que los hombres, aunque esto es muy reciente en la historia y, a veces, no se cumple en la realidad.

Parece que a las mujeres nos ha tocado hacer un papel de segundo nivel, detrás o después del hombre, pero no siempre fue así. En el origen de las sociedades, estaba impuesto el matriarcado por la evidencia del papel de la mujer en la posesión de la capacidad más importante para la supervivencia del grupo, la generación de vida, la maternidad. Las herencias y derechos se transmitían por vía materna, pues la única garantía de descendencia real era la de la madre. Cuando aparecen los excedentes y la propiedad privada, las sociedades van haciéndose cada vez más complejas y el varón comienza a participar y a asumir la organización y dirección del grupo. Se van asignando y separando los roles que a cada uno corresponden. Solo cuando el hombre es consciente de que tiene un papel tan importante como la mujer en la reproducción, es cuando empieza a querer controlar ese aspecto y por tanto a la mujer. Para tener garantías de que su prole y herederos son suyos y poder transmitir su patrimonio. Se establecen el patriarcado y la monogamia, que llegan hasta nuestros días.

Página 1 de 3
JSN Pixel is designed by JoomlaShine.com