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VIDA Y MUERTE DE PEDRO TORRES PRESOL

Homenaje a un colmenareño que murió en el campo de exterminio nazi de Mauthausen-Gusen.

Ésta es la historia de un colmenareño que vivió los años convulsos de la guerra civil, el exilio en Francia, su captura en dicho país por los franceses colaboradores de la Alemania nazi y fue deportado al campo de exterminio de Mauthausen y Gusen donde acabó su breve vida con 28 años.

Nació en esta localidad el 20 de agosto de 1913. Su padre era Juan y su madre Francisca. Cuando se sublevó el ejército contra la República el 18 de julio de 1936, tenía 23 años. Debido a su corta edad, no fue un destacado miembro de la política local ni sindical, por ello no tenemos constancia de su presencia entre la documentación histórica de ese momento salvo, dato importante por lo que se contará más adelante, que aparecen sus datos en el informe firmado por el alcalde franquista, Tomás Ariza, el 13 de mayo de 1939. Dicho informe cuyo título es de por sí solo una declaración de intenciones, la Causa General, fue realizado para exaltar y justificar el golpe militar y la consiguiente guerra civil posterior. Fue un documento generado por la propaganda franquista donde, como menos, se ha de consultar con muchas precauciones a la hora de valorar la veracidad del hecho denunciado. Por lo tanto, el rigor historiográfico debe alejarse de estas informaciones ya que no se sustentan en ninguna comprobación de los hechos, solo sirve la palabra del alcalde de turno. Tomar estas denuncias como hechos reales inculpatorios como se hace en la actualidad, como se verá a continuación, es falta absoluta de ética profesional. 

Sin ningún tipo de pruebas, se denunciaba a los hombres y mujeres del pueblo que las autoridades falangistas locales consideraban culpables de todo tipo de crímenes realizados durante el llamado “periodo rojo”. Concretamente, respecto a la “profanación” de la iglesia parroquial, se relaciona una serie de personas que “fueron llevados a cabo por una banda de malechores (sic)” donde consta al final de la misma los nombres de Quiterio y Pedro de Torres Presol alias Anchoa. Suponemos que Quiterio y Pedro eran hermanos, pero no sabemos más.

No vuelve Pedro a aparecer en ningún documento porque había desaparecido de Colmenar Viejo y del país. Solo se sabe que fue deportado el 13 de diciembre de 1940 al campo de exterminio de Mauthausen-Gisen. ¿Dónde fue apresado? Suponemos que lo fue en Francia. ¿Y qué hacía en ese país? Pues lo más común para muchos españoles es que hubiera cruzado la frontera en el invierno de 1939 cuando se desfondó la retaguardia de Cataluña. Más de 500.000 españoles pasaron a Francia y es muy posible que Pedro Torres Presol lo hiciera, como civil o como militar. Entre campos de concentración y otros de trabajo, fue una presa fácil para ser arrestado por las autoridades franceses colaboradoras con la Alemania nazi y fuera llevado al campo de exterminio en diciembre de 1940. 

Dos meses después, el 12 de febrero de 1941 fallecía en dicho campo con 28 años.

Esta es su triste historia, contada con lo poco que se sabe de él. Mientras tanto en España se le buscaba, no por ser destructor de iglesia, sino para incorporarse al ejército franquista. Los datos que exponemos a continuación proceden de su consejo de guerra. Se le busca por atender a la llamada de incorporación al ejército. A continuación, nº 1, se le presenta como desertor por no presentarse al cuartel militar el 3 de agosto de 1941. El documento nº 2 es un certificado del alcalde de Colmenar Viejo donde realiza las pesquisas pertinentes para saber que fue de él. Finalmente, otro documento, nº 3, fechado en 4 de enero de 1945 y firmado por el Auditor de Guerra da por finiquitado su búsqueda, declarándole en rebeldía, archivándose en caso.

85 años después de su muerte en el campo de exterminio de Mauthausen-Gusen, se le quiere hacer un homenaje con otros dos colmenareños que pasaron por el mismo infierno de dicho campo (Germán Marivela Torres y Alfonso León García), colocando unas piedras recordatorias en algún lugar de la localidad. Sin embargo, las autoridades políticas locales sólo le dan el visto bueno a los dos últimos, pero no a Pedro Torres Presol. Alguien le informó al alcalde de la presencia de su nombre en la denuncia del alcalde en la Causa General, lo que motivó su decisión de no incluirle en el homenaje. 

Este artículo quiere recuperar la figura de Pedro Torres Presol con la aportación de datos documentales procedentes del archivo general e histórico de Defensa donde se custodian los sumarios de consejo de guerra. Dicha persona no sufrió ningún consejo de guerra que le culpara del motivo adelantado en la Causa General porque nadie más, aparte del alcalde de 1939, aportó ninguna denuncia contra él, lo que debe entenderse como la justificación de una denuncia sin fundamento comprobatorio. El único consejo de guerra es el que hemos apuntado aquí. Para nada se hace referencia a la denuncia de la Causa General. Ésta denuncia, pero el consejo de guerra sentencia. Allí está la diferencia. Y, por lo tanto, un argumento de peso para que se haga el homenaje a los tres colmenareños asesinados en el campo de exterminio de Mauthausen-Gusen.

ART Vida YMuerte 1

  1. Informe que le declara desertor. Archivo General Histórico de Defensa.
  2. ART vIDA Y Muerte 2
  1. El auditor general, a 4 de enero de 1945, le declara la suspensión y el archivo del caso por declararle en rebeldía.

ART Viday mUERTE 3

3.Certificado del alcalde fechado a 3 de agosto de 1944 donde consta que no reside en la localidad.

                                                                                                                            Roberto Fernández Suárez

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