Fernando Colmenarejo García
Dedicado a las víctimas de los bombardeos de Colmenar Viejo.

Presentación

Dedicamos este nuevo artículo en nuestra sección “La Sierra en el punto de mira” a uno de los episodios más trágicos conocidos en la historia de Colmenar Viejo. El lunes, 28 de noviembre de 2022, se cumplió el 85 aniversario del bombardeo que tuvo lugar sobre esta localidad, causando 63 víctimas civiles, la mayoría de ellas mujeres y niños. Se trataba del cuarto bombardeo, como se verá, con un mayor número de víctimas, si bien hay que tener en cuenta también que el acaecido unos meses antes, en concreto el 21 de julio de ese mismo año de 1937, coincidiendo con el final de la batalla de Brunete, causó también 11 muertes, sin incluir a un Guardia de Asalto o las numerosas bajas militares, además de importantes daños en las cosechas y las viviendas; objetivos evidentes de la aviación, que venía repitiendo insistentemente para causar su efecto en la moral de los habitantes.

También lo podríamos titular: “Mucho bombo institucional para que, al final, todo quede en agua de borrajas”. O bien: “Más desprecio y burla al pueblo de Colmenar Viejo” 
Fernando Colmenarejo García. 
Arqueólogo. 
Cercando el campo abierto 

Es indudable que los responsables de la villa de Madrid andaban continuamente con quebraderos de cabeza, como consecuencia de los daños que se producían en el terrazgo del Real de Manzanares. Nombre dado a la antigua demarcación territorial, fijada y tomada por Alfonso X para dirimir las tensiones por su disputa entre los concejos de Segovia y Madrid. Vamos, que ni para uno ni para otro, para el monarca. No en vano, fue apodado “el sabio”. 

Dedicado a Miguel Fontecha, Sebastián Torres y Mariano de Andrés 
El pasado viernes, 25 de marzo, se presentó en la Casa de la Juventud, de Colmenar Viejo, el número 36 de la Revista de Investigación “Cuadernos de Estudios”. Como de costumbre, la organización permite a los autores presentar su artículo durante unos minutos. En el último de ellos, dedicado al resumen que cada temporada realiza extraordinariamente la Asociación cultural “Conocer Colmenar caminando”, su autor, Sebastián Torres, denunció el cambio de un topónimo en la dehesa de Navalvillar, y en concreto al hecho de utilizar el nombre de “Navalahija” para un yacimiento arqueológico, cuya ubicación se encuentra en la margen izquierda del arroyo de Tejada, por lo que su registro toponímico se corresponde con el de “Valdepuercos”. 

Fernando Colmenarejo García 

Arqueólogo 

Dicen que vamos por la sexta ola de la pandemia, que viene a ser una especie de tsunami traumático, y que nos ha llevado a vivir entre colas para acceder a ciertos establecimientos, auto-confinamientos, bajas laborales, fiestas navideñas perdidas, preocupación, malestar social y lo peor… muertes. Desde su origen, en marzo de 2020, alentados por los consejos sanitarios, aunque con un cierto porcentaje social desconfiado, creíamos caminar apresuradamente por el interior de un túnel desconocido, esperanzados en encontrar la luz de su embocadura final. Por ello, es necesario reflexionar sobre determinados aspectos de las pandemias, y como recomendación, siempre es bueno tener presente las vicisitudes que sufrieron nuestros antepasados sobre este tipo de episodios. Así, para la sección de este mes de febrero de 2022: “La Sierra en el punto de mira”, mi intención es exponer las medidas que se tomaron para frenar la peste de finales del siglo XVI en Buitrago y su tierra, conformada, en general, por el valle del Lozoya y los pueblos de la sierra norte. Con seguridad, ello nos permitirá recordar situaciones vividas en la actualidad, y, por tanto, la necesidad de poner la historia al alcance de quienes tienen responsabilidades en la gestión sanitaria, especialmente como servidores públicos, en la esperanza que sus medidas sean racionales, sobre todo hacia los más necesitados. 

Fernando Colmenarejo García 

Arqueólogo 

Dicen que vamos por la sexta ola de la pandemia, que viene a ser una especie de tsunami traumático, y que nos ha llevado a vivir entre colas para acceder a ciertos establecimientos, auto-confinamientos, bajas laborales, fiestas navideñas perdidas, preocupación, malestar social y lo peor… muertes. Desde su origen, en marzo de 2020, alentados por los consejos sanitarios, aunque con un cierto porcentaje social desconfiado, creíamos caminar apresuradamente por el interior de un túnel desconocido, esperanzados en encontrar la luz de su embocadura final. Por ello, es necesario reflexionar sobre determinados aspectos de las pandemias, y como recomendación, siempre es bueno tener presente las vicisitudes que sufrieron nuestros antepasados sobre este tipo de episodios. Así, para la sección de este mes de febrero de 2022: “La Sierra en el punto de mira”, mi intención es exponer las medidas que se tomaron para frenar la peste de finales del siglo XVI en Buitrago y su tierra, conformada, en general, por el valle del Lozoya y los pueblos de la sierra norte. Con seguridad, ello nos permitirá recordar situaciones vividas en la actualidad, y, por tanto, la necesidad de poner la historia al alcance de quienes tienen responsabilidades en la gestión sanitaria, especialmente como servidores públicos, en la esperanza que sus medidas sean racionales, sobre todo hacia los más necesitados. 

Llevo mucho tiempo dudando sobre si escribir o no este artículo. En ciertas ocasiones, cuando me hervía la sangre ante la penosa situación que presentaba un inmueble o un yacimiento arqueológico de la localidad, un rabioso impulso me empujaba a denunciarlo. Después, con más calma, me auto-aconsejaba dar un margen benévolo de confianza a las autoridades, esperando que abrieran sus ojos y reaccionaran ante esa situación.

Colmenar Viejo entre las estrellas. Reivindicando la cultura y el paisaje cinematográfico

Arqueólogo. Miembro de la Asociación “Colmenar Viejo. Tierra de cine”

La fecha más antigua de rodajes cinematográficos en Colmenar viejo, y en concreto en la dehesa de Navalvillar, es de 1921. El dato se le debemos a un reportero de “El telegrama del Rif”, publicado varios años después, en 1930(1). La cinta llevaba por título “La señorita inútil”, sin que conozcamos el sentido de dicho apelativo. El paisaje era el idóneo, al tener que filmarse con aquella cámara de cine mudo la secuencia de dicha señorita huyendo de un toro. Además, una cosa era rodar los planos de la protagonista corriendo, y otra ponerse con lacámara ante el astado. Un novillo manso convenientemente sujetado por los vaqueros colmenareños.

52 años del descubrimiento de la necrópolis de Remedios. Un reconocimiento meritorio a don Juan Sánchez Díaz
Fernando Colmenarejo García
Arqueólogo

Desde 1977 se viene celebrando el “Día Internacional de los Museos”. Una extraordinaria iniciativa que pretende sensibilizar a la sociedad sobre la importancia que adquieren los museos como medio destacado para “los intercambios culturales, el enriquecimiento de las culturas, el avance del entendimiento mutuo, la cooperación y la paz entre los pueblos”, que tanto necesitamos.

Fernando Colmenarejo García
Equipo A de Arqueología
Presentación
Para los detractores del advenimiento de la Segunda República Española el nuevo régimen lo que había traído no era ya un frontal ataque a la burguesía, la Iglesia católica y otras tantas perversidades relacionadas con la mal entendida “anarquía”, sino también una penuria económica como no se conocía hasta entonces. La Segunda República venía a ser como un castigo, y no precisamente divino sino político, como una herida que había quebrantado el orden social, sin conocerse bien la gravedad de los órganos dañados. Y lo peor de todo, de diagnóstico impredecible. Por el contrario, sus partidarios, en ávido estallido de júbilo, veían un camino posible hacia las libertades democráticas e igualdades sociales, entendiendo a la crisis económica pareja como una estrategia de las clases dominantes para frenar tal ímpetu y volver al orden establecido.

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